Monday, January 05, 2004

News Clippings Archive: Entry 7

The post to which this press clipping refers, can be found here.

Type of Clipping: Transcript of speech
Source: Fundación FAES
Originally found at:
http://www.fundacionfaes.org/documentos/
DiscursoAznaractoRa%FAlRivero15%5B1%5D.09.04.doc


Date: September 15, 2004
Section: N/A
Writer: José Maria Aznar

Archived as follows:

ACTO POR LA LIBERTAD DE LOS PRESOS DE CONCIENCIA DE CUBA
Madrid, 15 de septiembre de 2004

Queridos amigos, muchas gracias a todos por su presencia aquí esta tarde.

Hoy nos reunimos para exigirle al Gobierno de Cuba que libere los presos de conciencia.

En la isla hay al menos 84 presos por motivos de conciencia, así adoptados por las organizaciones no gubernamentales pro derechos humanos . Quizá a algunos de ustedes les sorprenda la cifra por reducida. Sin duda son muchos más pero, en todo caso, es la cifra más alta del mundo en relación con su población.

Un solo preso de conciencia ya sería intolerable. Nadie puede ser encarcelado por expresar pacíficamente sus ideas. Nadie puede ser sentenciado sin un proceso justo e imparcial.

Permítanme que les hable más concretamente de uno de ellos. De Raúl Rivero.

Raúl Rivero, poeta y periodista, fue uno de los firmantes de la carta que en 1991 enviaron varios intelectuales cubanos a su gobierno. En ella solicitaban reformas democráticas. Firmar aquella carta le costó pasar al silencio oficial en su país. Un país donde lo que no es oficial es clandestino.

En 1995 fundó la agencia de noticias CubaPress, para poder dar al mundo una versión independiente de cuanto sucedía en su país.

Aquella decisión también tuvo sus consecuencias. Fue detenido en varias ocasiones, además de ser objeto de otras medidas represivas.

El 20 de marzo de 2003 fue nuevamente detenido, a la vez que otras 74 personas. Sólo 17 días después era condenado a 20 años de prisión por “traición a la patria”. Hoy está en una cárcel de máxima seguridad, en condiciones inadmisibles y contrarias a todos los acuerdos internacionales. Su esposa Blanca Reyes nos trae valiente y permanentemente el recuerdo de su marido.

Sin duda la voz de Raúl Rivero era molesta para el gobierno cubano. Sin duda también, está en la cárcel por hablar públicamente a favor de la democracia y las libertades en su país. Él es la prueba viviente de que tenía razón al pedir para su país lo que es normal en muchos otros. Entre otros, en el nuestro.


Queridos amigos,

Hace sólo unos días estuve en Berlín. Me reuní con amigos de varios países en un lugar donde, hasta 1989, se pisoteaban los más elementales derechos. Aquel muro fue derribado por una revolución de la libertad. Una revolución de ideas tras la cual cayeron la gran mayoría de las tiranías comunistas del planeta.

Con aquella revolución se demostró quiénes tenían razón y quiénes no la tenían.

Se demostró que los regímenes democráticos liberales, aquellos que tienen como base fundamental la libertad de los ciudadanos, son moralmente superiores a cualesquiera otros. Pero también que son mucho más justos, avanzan mucho más eficazmente hacia el bienestar de toda la población y logran sin duda una mayor movilidad social.

Lamentablemente no cayeron todas aquellas tiranías. Algunas siguen todavía oprimiendo a millones de personas. Y lo siguen haciendo con el beneplácito y hasta el aplauso de personas que viven en sociedades democráticas y abiertas y que serían incapaces de tolerar una dictadura en sus propios países.

Yo les pido a todos ellos que sean consecuentes. Que defiendan para Cuba lo mismo que defienden para Europa. Que denuncien cualquier violación de los derechos fundamentales con el mismo énfasis, ocurra donde ocurra.

La libertad de conciencia es un valor universal. No puede estar confinado sólo a unos países, sino que debemos defenderla en todo el mundo. Aquí no valen las llamadas al respeto a ninguna tradición cultural. Ninguna puede justificar la ejecución o el encarcelamiento de quienes se limitan a expresar sus ideas o a criticar a su gobierno.

Sin duda es más fácil criticar a gobiernos democráticos. Conlleva menos riesgos. Denunciar a los totalitarios puede costar muy caro. Pero aun así hay quien prefiere jugarse su libertad e incluso su vida por hacerlo.

Por eso presentamos hoy el manifiesto por la libertad de los presos de conciencia en Cuba. Lo presentamos aquí y lo presentaremos esta misma semana en Praga junto con Vaclav Havel, otra de las personas que arriesgaron su vida en defensa de la libertad.

Animamos a cualquier persona que se sienta indignada por la prisión por motivos de conciencia que se adhiera a este manifiesto.

Pido hoy aquí a todas aquellas personas que se han manifestado contra cualquier gobierno democrático del mundo que lo hagan también contra las violaciones de los derechos humanos en Cuba.

Pido a todos quienes alzan su voz, ejerciendo su libertad de expresión, contra cualquier violación de los derechos humanos, que lo hagan también contra la situación de los presos de conciencia en Cuba.

Pido a quienes se preocupan por situaciones de injusticia u opresión en cualquier país del mundo que no olviden que en Cuba hay personas como Raúl Rivero. Personas que están en la cárcel sólo por pedir democracia.


Queridos amigos,

Hoy estamos aquí porque a personas como Raúl Rivero y tantos otros se les niega la sola posibilidad de estar también entre nosotros. Se les niega ésta y otras muchas libertades individuales.

Pienso que hay muchas personas –personas de todas las ideologías- que rechazan el que un poeta o un periodista estén encarcelados. Creo que todas esas personas, por encima de posicionamientos de partido, tenemos que hablar.

Les pido que lo hagan. Que hablen de Raúl Rivero y de los demás presos de conciencia. Que firmen a favor de su libertad. Que no caiga en el olvido el drama de los periodistas presos.

Termino ya. Les doy las gracias por su presencia y también –estoy seguro- por su compromiso.

Este acto podría acabar ahora, y ya sería suficiente. Pero me gustaría compartir con Vdes. algo que estoy seguro les impresionará tanto como a mí.

Cuando Jorge Moragas visitó a Blanca Reyes en julio pasado, Blanca le dio un poemario, y le pidió que me lo entregara. Es un poemario inédito, escrito desde la cárcel. Son poemas de primera calidad –y creo que algo de gusto en poesía tengo-. No son poemas sociales ni políticos, ya se pueden imaginar.

Son poemas que hablan de amor y de muchas otras cosas.

Son los poemas de un hombre libre que está en prisión.

Le he pedido por favor a Luis Alberto de Cuenca –poeta él mismo- que nos lea algunos de ellos.

Muchas gracias.